Trazos a lapiz
La siguiente etapa de mi vida artística (de 2014 a 2016 o así), la protagonizarían las líneas de lápiz, las sombras y mayoritariamente el blanco y negro. Comenzaría con ello a practicar en mi casa por mi misma a copiar retratos y descubrir las expresiones faciales y que las diferencia unas de otras.
Nunca dejó de sorprenderme lo que cambiaba un retrato solo con unos milímetros de distancia mal calculada o un leve cambio en la nariz. Aprendí las distribuciones faciales poco a poco y las fui coleccionando en un dosier viejo para documentar el progreso y exponer mis dibujos de alguna forma; y conforme vas pasando páginas te encuentras desde folios destrozados por remarcar demasiado las líneas, bocetos, carboncillos e incluso algo de color.
Debo reconocer que francamente algunos dibujos tienen unas expresiones que dan miedo, pero es parte de la evolución y es importante que consten también para poder comparar y retroalimentarte con la comparación y satisfacción de que vas aprendiendo poco a poco y no estas atascado en un punto.
Y con esta maravillosa forma de explotar mi creatividad, dedicaba mi tiempo libre a dar vida a folios en blanco y transicionaba de aficionada a artista con un simple lápiz en la mano.















%E2%99%A1_%20twitter%20header%C2%A1.jpg)

Comentarios
Publicar un comentario